A.R.I.C.O = MEMORIA ARAGONESA

Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido

EL AYUNTAMIENTO DE ALMADÉN IMPIDE LA EXHUMACIÓN DE UN REPRESALIADO DE LA DICTADURA FRANQUISTA

Posted by ARICO MEMORIA ARAGONESA en 06/08/2020

LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA (ARMH) SOLICITÓ LOS PERMISOS DE EXHUMACIÓN DE LA VÍCTIMA DE LA DICTADURA FELICIANO RAMÍREZ HACE DOS MESES.

POR –  NOTICIAS CIUDAD REAL – 5 AGOSTO, 2020

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) solicitó hace dos meses los permisos para llevar a cabo la exhumación de los restos de Feliciano Ramírez, asesinado por la Guardia Civil el 2 de noviembre de 1940, la petición surgía del deseo se sus familiares por encontrar sus restos y darles una sepultura digna en Puebla de Don Rodrigo. Junto a la solicitud, la ARMH presentó un proyecto de intervención en el que se incluía un estudio exhaustivo sobre el lugar exacto dónde pueden estar enterrados los restos de la víctima en el cementerio de Almadén.

Dicho estudio se llevó a cabo después de poner en orden el caótico libro de enterramientos del cementerio de la localidad. Gracias a algunas sepulturas que conservaban y a las placas antiguas, la ARMH llegó a triangular el lugar exacto de enterramiento, aparentemente no ha sufrido cambios desde 1940, fecha de la inhumación de Feliciano Ramírez. La ARMH se siente sorprendida después de leer las afirmaciones del presidente de la Diputación de Ciudad Real declarase en 2017 que para 2019 en Ciudad Real no iba a ver más fosas de víctimas de la dictadura, y ahora pongan obstáculos a una labor en la que la ARMH financia todos los gatos de la exhumación y la identificación.

Sorprende que la actitud del Ayuntamiento  de Almadén sea la de dificultar la búsqueda de los restos de Feliciano, como si no fuera suficiente que su familia haya tenido que esperar casi 80 años para poder llevar a cabo la identificación de los restos y su traslado al pueblo de la familia. Desde el año 2010 la ARMH ha exhumado con sus propios recursos y ninguna ayuda pública, varias fosas comunes en diferentes localidades de Ciudad Real; precisamente una de ellas, la fosa conocida como la de los 9 del Contadero, en el término municipal de Almadén.

El argumento del periodo estival por parte del ayuntamiento es totalmente arbitrario, porque la ARMH ha llevado a cabo otras exhumaciones en el mismo periodo en territorio de Castilla La Mancha; en lugares como Puebla de Don Rodrigo, donde buscamos entre otros al padre de Feliciano, Saceruela o Abenójar.

El pasado 17 de julio hemos visto a la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, acudir a una exhumación en el cementerio de San Fernando, en Sevilla, de una enorme fosa con cientos de cuerpos, y los trabajos no se han interrumpido por la llegada del verano.

LA VÍCTIMA

Feliciano Ramírez Alcobendas. nació el 13 de diciembre de 1913 de mayo de 1922 en Puebla de Don Rodrigo (Ciudad Real). Según los datos previos aportados por la familia y por alguna documentación era militante del PCE.

El 10 febrero 1938 la Gaceta de la República publicó en sus hojas la aprobación de la relación del personal que hasta entonces prestaba servicio en el antiguo Cuerpo de Seguridad y Asalto, quienes causarían alta, con los empleos que en la tenían, en el nuevo Cuerpo de Seguridad, continuando en sus destinos, según dispuso el Decreto. CIUDAD REAL:  Seguridad y Asalto: 107 Ramírez Alcobendas, Feliciano.

En 1942 el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo TERMC)[1] abre un expediente cuyo número es el 3802 en el cual se investiga su posible relación con movimientos masónicos o comunistas, descartada su implicación con logias masónicas destacamos el resumen de sus antecedentes aportados por diferentes organismos del nuevo estado franquista.

El Cuerpo de Inspección de Prisioneros de guerra, acerca de Feliciano Ramírez, remitió un oficio que destaca qué: “… Perteneció a la Casa del Pueblo, no ha sido directivo, pero abrazo bien la causa roja del marxismo. Durante el Movimiento siguió la misma forma y se pasó el Partido Comunista, sin que tampoco fuera directivo. Se fue voluntario al Ejército rojo invitando a otros varios vecinos para que se fueran con él. Lo firma el alcalde de Puebla de Don Rodrigo a 25 de marzo de 1940 – 6 meses antes de su asesinato- “.

La Delegación del Estado para la Recuperación de Documentos, Sección Político Social sobre los antecedentes de Feliciano aseguran que era corresponsal de “Lucha de Clases (sic)”[2] en Madrid, en 1934. Según relación de la Federación Socialista Vizcaína de junio de 1934. Suman a su informe que firma una relación de donantes pro presos de la revolución de octubre del 34 en Reinosa, Santander.

La 202 Comandancia de la GC de Puebla de Don Rodrigo el 21 de agosto de 1942 en un escrito dirigido al TERMC comunica que el citado Feliciano fue muerto por la fuerza militares en la zona de excepción del Partido de Piedrabuena durante el mes de noviembre de 1940.

Unos días después la misma comandancia notifica que la muerte de Feliciano no consta en el Registro Civil del municipio y que se desconoce el lugar de dicha inscripción.

Por su parte la Alcaldía de Puebla de Don Rodrigo, con fecha de 21 de agosto de 1942, en respuesta al oficio enviado desde el TERMC responde textualmente: “de las averiguaciones practicadas y gestiones hechas por esta alcaldía, se cree que ha fallecido”. Puebla de Don Rodrigo en 1940 contaba con cerca de 2000 habitantes, Feliciano y su padre ya habían sido asesinados.

El 17 de julio de 1943 es reclamado en el Boletín del Estado[3].

Finalmente, el sumario contra Feliciano Ramírez se da por sobreseído provisionalmente la causa por carecer de valoración a los efectos de la Ley de 1 de marzo de 1940.

Durante la guerra civil formó parte del Ejército Popular de la Segunda República, siendo detenido en su localidad de origen cuando regresaba del Campo de Concentración de cerro Muriano (Córdoba)[4]. Según nos cuenta su familia, su hermana había conseguido un salvoconducto para que le dejaran libre, fue detenido antes de llegar al pueblo en un camino cercano. Durante un día estuvo detenido en el cuartel de la Guardia Civil de Puebla de Don Rodrigo junto a otras personas. Al día siguiente de su detención varios hombres fueron recogidos en un camión y no se volvió a saber de ellos, varios vecinos del pueblo fueron testigos de ello, avisando a la hermana que fue corriendo en su auxilio sin poder hacer nada, esta fue la última vez que lo vio con vida. Las hermanas de Feliciano seguidamente se desplazaron a la cárcel de Almadén a informarse sobre el paradero de su hermano, pero le notificaron que allí no había ingresado. Tiempo después la familia supo que fue ejecutado el 2 de noviembre de 1940 cerca de Almadén en lo que se conoce como el Camino Corral Sancho. hecho constatable en el acta de defunción con fecha de 3 de noviembre de 1940 e inscrita en el Registro Civil de Almadén. Según el acta de defunción falleció en la finca llamada Corral de Sancho de este término municipal el día dos del actual a consecuencia de heridas de arma de fuego según resulta de oficio del Juzgado Militar de esta Plaza y reconocimiento practicado, y su cadáver habrá de recibir sepultura en el Cementerio de esta Ciudad.

[1] El artículo 12 de la Ley de represión de la masonería y el comunismo, de 1 de marzo de 1940 (B.O.E. n 62, de 2 de marzo), establece su creación y composición: un presidente, un general del Ejército, un jerarca de Falange y dos letrados, todos ellos nombrados por el Jefe del Estado. Su primer presidente fue Marcelino de Ulibarri (Decreto de 4 de junio de 1940), poniendo de esta forma en íntima conexión el tribunal con el organismo que habría de facilitarle la información para juzgar a las personas: Delegación del Estado para la Recuperación de Documentos. 

https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE/1940/062/A01537-01539.pdf

[2] http://www.bilbaopedia.info/la-lucha-clases

[3] https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1943/198/C02586-02592.pdf (p.2586)

[4] http://www.loscamposdeconcentraciondefranco.es/campos/10

Más información Marco Antonio González 680377441

https://diariodelamancha.com/almaden-impide-exhumacion-represaliado-dictadura-franquista/

Según los libros de enterramiento del Cementerio de Almadén, fue inhumado en el Patio 5º de adultos del cementerio (Fila 5ª, sepultura 28), un lugar destinado a enterramientos convencionales en la que no se destacan diferenciación por ideología o religión como en otros casos. Podemos destacar la anotación “del campo”.

Posted in General | Leave a Comment »

PIDEN LA PARALIZACIÓN DE UN MOVIMIENTO DE TIERRAS EN UNA FOSA DE LA GUERRA CIVIL EN ÓRGIVA

Posted by ARICO MEMORIA ARAGONESA en 06/08/2020

LOS TRABAJOS SE ESTÁN LLEVANDO A CABO EN EL BARRANCO DEL CARRIZAL, UN PARAJE DECLARADO LUGAR DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE ANDALUCÍA

CARLOS MORÁN – GRANADA – MIÉRCOLES, 5 AGOSTO 2020

Los responsables de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica alertaron ayer de que una máquina excavadora está llevando a cabo un movimiento de tierras en el barranco del Carrizal, en el término municipal de la localidad alpujarreña de Órgiva, un paraje en el que fueron sepultadas centenares de víctimas de la dictadura franquista.

De hecho, ese sitio, en el que anualmente el PSOE rinde homenaje a los represalidados, está declarado como Lugar de la Memoria Histórica de Andalucía, por lo que cualquier intervención allí debería contar con la pertinente autorización del Gobierno regional, según explicó el profesor Rafael Gil Bracero, presidente de la entidad denunciante.

En este sentido, el representante de la asociación afirmó que no tienen constancia de que los trabajos en cuestión dispongan de los permisos oficiales. Así que nada más tener conocimiento de los hechos, dirigió una carta a la Subdelegación del Gobierno en Granada para que tome cartas en el asunto y haga lo que esté en su mano para posibilitar la suspensión cautelar de la actividad supuestamente irregular. «Nuestra intención es instar a las autoridades a que comprueben si todo está en regla, pero, según las primeras indagaciones que hemos hecho, no parece que sea así. En cualquier caso, lo adecuado es paralizar la obra hasta que las cosas se aclaren», reflexionó Gil Bracero.

El docente universitario e investigador dijo que, según sus noticias, el movimiento de tierras tendría por objeto la siembra de árboles frutales en el paraje. «No es algo que esté prohibido, por supuesto, pero la Ley de Memoria Histórica de Andalucía especifica que este tipo de labores han de contar con una autorización administrativa. Y lo que nosotros pretendemos es saber si existe o no», indicó Gil Bracero.

Efectivamente, la citada norma establece lo siguiente en su artículo 8: «La construcción o remoción de terrenos donde, de conformidad con los mapas previstos en el artículo 7, se localicen o se presuma la existencia de restos humanos de víctimas desaparecidas quedará supeditada, en todo caso, a la previa autorización de la Consejería competente en materia de memoria democrática, siempre de acuerdo con las garantías previstas en el ordenamiento jurídico», establece el precepto legal.

Pero es que el artículo 28 del mismo texto, recordó el profesor, profundiza en esa misma línea al decretar que, «con la finalidad de salvaguardar los valores históricos, ambientales, paisajísticos, pedagógicos, etnográficos, antropológicos (…)que motivaron su inscripción en el Inventario, será necesaria la autorización de la Consejería competente en materia de memoria democrática, con carácter previo a las restantes autorizaciones o licencias para cualquier cambio o modificación que se desee llevar a cabo en un Lugar de Memoria Democrática, (…) incluyendo remociones de terreno, (…) cambios de uso…»

Según distintas estimaciones, en el barranco del Carrizal yacen unas cuatro mil víctimas del franquismo que murieron ejecutadas por pelotones de fusilamiento. El sitio fue declarado por Junta como ‘Lugar de Memoria’ en 2014.

El barranco está situado en una curva de una carretera y se considera una de las fosas comunes con más fallecidos, la mayoría pertenecientes a las familias que huyeron de la aviación fascista que bombardeó Málaga y que se dirigían a Almería en lo que se conoce como la ‘Desbandá’.

https://www.ideal.es/granada/piden-paralizacion-movimiento-20200805191622-nt.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F

Una máquina excava en el barranco del Carrizal. / IDEAL

Posted in General | Leave a Comment »

EL GOBIERNO INDIGNA A ASOCIACIONES DE MEMORIA HISTÓRICA POR NO HABER APROBADO EN JULIO LA LEY DE EXHUMACIONES

Posted by ARICO MEMORIA ARAGONESA en 29/07/2020

CALVO HABÍA ADQUIRIDO ESE COMPROMISO CON LAS VÍCTIMAS. LAS ASOCIACIONES ADVIERTEN QUE EL TEXTO LEGISLATIVO NO ES IMPRESCINDIBLE PARA HACER EXHUMACIONES Y QUE LA MEDIDA ESCONDE “INTERESES DE PARTIDO”

POR AMANDA GARCÍA – 28/07/2020

El Gobierno no cumple con las expectativas para la recuperación de la memoria histórica. La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, anunció una nueva ley de la Memoria Histórica cuyo proyecto de ley depositaría en las Cortes durante el mes de Julio. Este martes se ha celebrado el último Consejo de Ministros del mes y Calvo no ha presentado la nueva ley con la que se había comprometido.

PSOE y Podemos retoman la memoria histórica: más exhumaciones y “resignificar” el Valle de los Caídos]

Tal y como reveló la propia Carmen Calvo, ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, esta nueva regulación de la Memoria Histórica contemplaría “recursos públicos para un plan de exhumación para todo el territorio”, entre otras medidas.

Según ha podido saber LPO, las asociaciones para la recuperación de la memoria histórica están decepcionadas porque esperaban que este Consejo de Ministros abordase la nueva ley. “Es muy grave” que se esté tardando tanto, critican: “Estamos viendo como se está muriendo la última generación que nos pide exhumar a sus familiares”. 

Las mismas fuentes aseguran que desde 2018 Pedro Sánchez les lleva prometiendo “cambios y justicia para las víctimas”, pero “en dos años no ha pasado nada”. Este medio ha podido saber que esta semana esperan movimientos por parte del Ejecutivo que “demuestren su compromiso” con las víctimas del franquismo. 

No es necesario esperar a la Ley

Calvo anunció un plan de exhumación en la nueva ley pero las fuentes consultadas por este medio confirman que no es necesario esperar a la nueva normativa: “Solo se necesita sentido común, voluntad política y recursos, las asociaciones llevamos mucho tiempo exhumando cadáveres con pocos medios”.

Según las mismas fuentes, el Gobierno podría poner a trabajar al jefe de los forenses del Ministerio de Justicia, al instituto toxicológico y a algunos investigadores sin necesidad de una nueva ley. “Si hubiera voluntad real de exhumar, mañana mismo llamas a la UME o al Ejército y te pones a trabajar”, reclaman. Las asociaciones de memoria histórica calculan que, si se ponen los medios necesarios, el Gobierno podría terminar con las exhumaciones en un plazo de 5 años.

Banco de ADN y “resignifación del Valle”

La normativa, que está tardando en llegar más de lo esperado, sustituirá a la ley impulsada en 2007 por el Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. La vicepresidenta Calvo ya avanzó hace unas semanas que el Gobierno ultima junto a Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) la derivación de fondos públicos para que las exhumaciones se puedan hacer “a través de los ayuntamientos”. 

Además, se está trabajando en un banco de ADN de las victimas y en un proyecto para la “resignificación del Valle de los Caídos”, la gran tarea pendiente del Gobierno de Coalición después de la exhumación de Franco.

https://www.lapoliticaonline.es/nota/85176-el-gobierno-indigna-a-asociaciones-de-memoria-historica-por-no-haber-aprobado-en-julio-la-ley-de-exhumaciones/

Posted in General | Leave a Comment »

LA ANTROPÓLOGA ARGENTINA QUE ANALIZA LOS HUESOS DE LAS FOSAS DE LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN PATERNA: “CUANDO LLEGUÉ A ESPAÑA CASI NO SE HABLABA DEL TEMA”

Posted by ARICO MEMORIA ARAGONESA en 29/07/2020

“LAMENTABLEMENTE UNO SE ACOSTUMBRA A VER LAS FRACTURAS Y LOS DISPAROS DE PROYECTIL QUE SE ENCUENTRAN EN LOS CRÁNEOS”, DICE LA ANTROPÓLOGA MARISOL SCHWAB

LUCAS MARCO – 27 DE JULIO DE 2020 – @LUCAS_MARCO

Marta Sanz escribió un poema, incluido en Vintage (Bartleby Editores, 2013), que dice así: “Es verano. A lo lejos se escuchan el chapoteo y los gritos de la piscina municipal. Huele a cochiquera y a cloro. Una mujer baja de un coche. Viene a desenterrar huesos”. La antropóloga argentina Marisol Schwab, de 35 años, bien podría ser esa mujer aunque en el cementerio de Paterna (València), donde el equipo de Arqueoantro excava la fosa 111 de la represión franquista, no hay piscinas ni mucho menos chapoteos. El equipo ya ha exhumado 89 cuerpos de la fosa en poco más de dos meses de trabajo bajo un sol de justicia. “València no es de los lugares más felices para excavar porque el calor y la humedad es lo que más afecta y deteriora las condiciones de los huesos”, cuenta Schwab por teléfono a elDiario.es desde su laboratorio instalado en el cementerio.

Marisol Schwab es licenciada en antropología física y biológica por la Universidad Nacional de La Plata y doctora en genética humana. Schwab quedó muy impresionada cuando vio por primera vez una fosa con “un cuerpo amontonado encima del otro”, pero aún más asombro sintió cuando observó por primera vez el objeto personal que acompañaba a uno de los fusilados: un lápiz. “Da mucha impresión ver todo lo que se tienen que movilizar los familiares siendo el Estado quien tiene que ser reparador del daño que causó”, dice la responsable del laboratorio de Arqueoantro. “Al no ser considerados crímenes, el Estado no responde por si solo, son los familiares los que están en lucha constante”, agrega.

El trabajo del laboratorio postexhumación, tal como resume Schwab en uno de los videos que explican semana tras semana la evolución de la excavación, se sitúa a medio camino entre las labores a pie de fosa y el análisis final del ADN en un laboratorio de Madrid. La antropóloga extiende los huesos que conforman el esqueleto humano de quien hace ocho décadas fue fusilado por el régimen franquista durante la brutal represión de la posguerra, los deja secar y los limpia. Una vez secos y limpios, almacena en bolsas de plástico las partes anatómicas sin mezclarlas y se guardan en una caja que corresponde a cada uno de los cuerpos exhumados.

Antes de “encajar y embolsar”, Schwab toma algunas piezas, generalmente muelas o el fémur, que servirán para realizar el análisis posterior del ADN y cruzar los resultados con las tomas de muestras de los descendientes. “Principalmente son muelas o premolares porque tienen el esmalte que protege el ADN, o el hueso largo por excelencia que es el fémur”, explica desde el cementerio de Paterna. Siempre buscan huesos o dientes que no estén rotos para asegurarse de que el ADN esté bien “encapsulado” y no haya contaminación. “En antropología forense es importantísima la genética”, recuerda la investigadora.

En el laboratorio se aseguran de que los huesos pertenecen al individuo en cuestión y no se confunden con los restos de otro cuerpo porque, aunque parezca mentira, los fusilados se mueven bajo tierra aun después de muertos, como si se tratara de la última novela de Marta Sanz —pequeñas mujeres rojas (Anagrama, 2020)— en la que los personajes enterrados en una fosa dialogan entre sí. “En realidad existe un movimiento porque, en principio, hay una pérdida de las partes blandas y en el momento en que se pierde líquido corporal, grasa o músculo, eso genera un desplazamiento. Tal vez un cuerpo de costado se gira hacia abajo y eso afecta a todo lo que está alrededor”, declara la antropóloga. Los “procesos tafonómicos” (todo lo que ocurre en el momento del enterramiento, como la putrefacción o la temperatura, entre otros) afectan a los huesos.

A veces se encuentran “huesitos” perdidos que hay que adjudicar a un cuerpo u otro. “Si el individuo está boca abajo, los huesitos van cayendo al fondo de la fosa y se articulan entre si”. “Por suerte los seres humanos somos diversos en tamaños, estatura, edad, y eso es una gran ayuda para poder separar”, cuenta Schwab, quien trabaja permanentemente en coordinación con el resto del equipo que excava la fosa a pocos metros del laboratorio (“es un trabajo de ida y vuelta”). “Mis compañeros hacen un plano de la fosa de modo que se puede saber quién estuvo encima de otra persona, o mano con mano, o pie con pie. Ahí se ven los posibles candidatos cuando hay un hueso perdido”, agrega. 

El equipo de Arqueoantro, al que se presentó voluntaria hace dos años y del que ha acabado siendo responsable de laboratorio, cuenta con una amplia experiencia en la excavación de fosas de la represión franquista. Los trabajos en el cementerio de Paterna están financiados por el área de Memoria Histórica de la Diputación de València, un interés de las administraciones públicas más que reciente visto en perspectiva. En el cementerio civil de Castelló, la Generalitat Valenciana financia los trabajos de exhumación de una fosa en la que yacía, entre muchos otros, el cuerpo del alcalde de Llucena, fusilado en 1939.

“Cuando llegué a España me asombró que era de los países con más personas fusiladas por crímenes cometidos por el Estado y casi no se hablaba del tema, fue lo más chocante al principio”, recuerda Marisol Schwab. En Argentina, mal que bien, ha habido importantes procesos penales contra los responsables de los crímenes de la dictadura militar. “Yo vivia en La Plata”, cuenta la antropóloga, “donde se hacían los juicios a los represores, y eran orales y públicos”. “A pesar de que siguen teniendo bastante poder, muchos pudieron terminar sus días en la cárcel mientras que aquí murieron con todos los honores. Los asesinos, los represores, los que acusaron injustamente. Eso da mucha impotencia”.

Cuando acabe la excavación en Paterna (aún les queda la fosa 120), el equipo de Arqueoantro partirá con sus bártulos a exhumar cuerpos de otra fosas desperdigadas por el territorio valenciano. “Los huesos claro que impacta verlos pero terminan siendo el objeto de trabajo de uno. Lamentablemente uno se acostumbra a ver las fracturas y los disparos de proyectil que se encuentran en los cráneos”, dice Schwab.

https://www.eldiario.es/blog/memoria-democratica/antropologa-argentina-analiza-huesos-fosas-represion-franquista-paterna-llegue-espana-no-hablaba-tema_132_6126188.html

La antropóloga Marisol Schwab en el laboratorio de la excavación de las fosas de Paterna (València).

Posted in General | Leave a Comment »

LA VUELTA A CASA DE ‘LA PASIONARIA DE OMAÑA’, LA MAESTRA QUE EL FRANQUISMO EJECUTÓ POR 300 PASQUINES ANTIFASCISTAS

Posted by ARICO MEMORIA ARAGONESA en 29/07/2020

GENARA FERNÁNDEZ, FUSILADA EN 1941, HA SIDO ENTERRADA EN SU PUEBLO, CIRUJALES (LEÓN), DESPUÉS DE QUE LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA EXHUMARA A SUS RESTOS Y SE LOS ENTREGARA A SU FAMILIA

MARTA BORRAZ – 28 DE JULIO DE 2020 – @MARTABORRAZ 

De la tía Genara nunca se hablaba. Que “la mataron en la guerra” era lo máximo que se decía en la familia de labradores en la que creció su sobrino, Evelio Fernández, en una atmósfera marcada por el silencio heredado de generación en generación. El nombre de Genara Fernández García, maestra en Cirujales (León), su pueblo natal, sobrevivió a los años, pero no lo hizo su historia. Nadie contó cómo el régimen franquista acabó con su vida en el campo de tiro de Puente Castro, donde los fusilamientos se contaron por cientos, y arrojó su cuerpo a una fosa de la que no se supo nada hasta ahora. Ocho décadas después, Evelio y su familia han reconstruido los pasos que dio hasta su fusilamiento al amanecer del 4 de abril de 1941, tras ser condenada por unos pasquines antifascistas, y por fin Genara, apodada ‘la Pasionaria de Omaña’, ha vuelto a su lugar de origen.

El pasado 11 de julio la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) le entregó a los familiares los restos de la mujer en un homenaje público y un año después de que fuera exhumada de una fosa individual del cementerio de León. El acto se celebró en Cirujales, donde, tal y como querían los suyos, ha sido enterrada. En la ceremonia, una foto de Genara, que fue asesinada a los 36 años, reposaba sobre la pequeña caja de madera que alberga lo que queda de ella. Los asistentes pisaban el suelo en el que estaba la antigua escuela, el lugar en el que dio clase la maestra, uno de los colectivos más duramente reprimidos de la dictadura. “No sabíamos prácticamente nada de Genara. Había mucho miedo entonces, así que no se hablaba…En la familia era considerado como algo olvidado, que pasó y punto”, cuenta Beatriz Fernández, hija de Evelio.

Pero en 2018 la periodista Ana Gaitero publicó en El Diario de León un artículo que se refería a su tía abuela y otra mujer fusilada por el régimen y entonces la familia comenzó a indagar. Las pesquisas de Emilio, marido de Beatriz, le llevaron hasta la ARMH y el cementerio de León, donde el acta de enterramiento indicaba que el cuerpo de Genara debía estar supuestamente en una fosa individual de la parte civil del mismo: cuartel A, manzana B, sepultura 6. También lograron recopilar el sumario de su causa, la 2134/1939, que comienza a instruirse el 19 de diciembre de 1939, pocos meses después del fin de la Guerra Civil.

En ella la tachan de “revolucionaria”, de relacionarse con “mujeres de moralidad dudosa” y con “muchas personas de probada desafección al régimen”, en definitiva, de ser contraria a la dictadura de Franco. Según explica Ana Cristina Rodríguez, historiadora de la Universidad de León y directora técnica de su exhumación, “no está del todo claro si estaba afiliada a Unión Republicana o al Partido Comunista, pero sí que estaba muy vinculada activamente a la vida política de su pueblo”. Tras el triunfo del golpe de Estado el 18 de julio de 1936, Genara, conocida como ‘la Pasionaria de Omaña’, comarca leonesa a la que pertenece Cirujales, fue víctima de la depuración franquista del magisterio. Y suspendida de empleo y sueldo “por sus actividades contrarias al Glorioso Movimiento Nacional”, como les pasó a miles de maestros y maestras, huyó a Asturias y a Barcelona. Después intentó exiliarse, pero el barco en el que viajaba fue interceptado, y regresó a León.

Los 312 papeles que la llevaron al paredón

Ante el veto en su profesión, no le quedo más remedio que cambiar de oficio, y entró a trabajar como taquillera en los conocidos Cines Mari de la capital, hoy desaparecidos. La noche del 16 de diciembre de 1939 terminó de trabajar y en vez de dirigirse a su domicilio, fue a la céntrica iglesia de San Marcelo. Allí depositó dos paquetes de pasquines de propaganda subversiva y antifranquista, uno en la puerta del templo y otro en un banco de la plaza “en posición de gran visibilidad”, según se puede leer en la sentencia que la condenó. Eran 312 cuartillas escritas a máquina y encabezadas por una ristra de llamamientos como “camaradas trabajadores, pueblo honrado y laborioso” o “camaradas obreros, antifastistas todos” y en las que se clama por “el proletariado universal”, “el pueblo libre y unido” y hay ‘vivas’ a “la España Popular”.

Genara fue detenida un día después, a primera hora de la mañana del 17 de diciembre. “Sus declaraciones son confusas. Ella da varias versiones. En un principio niega que tenga que ver algo con los pasquines, pero luego acaba contando que se los entregan y que los deja donde le dicen. Reconoce los cargos y muestra un cierto arrepentimiento para que la condena no sea muy dura, cosa que no consigue…”, señala Rodríguez. Unos días más tarde es enviada a prisión y, tras varios meses, se celebra la sesión plenaria del consejo de guerra que le impone la pena de muerte como condena por un delito de rebelión militar. En la sentencia se dice que con los “pasquines marxistas” ‘la Pasionaria de Omaña’ tenía el “decidido propósito” de “desprestigiar al Movimiento Nacional, perturbar el orden público y sembrar el descontento entre las clases trabajadores”. Sin embargo, el fallo no se aplicó inmediatamente y la maestra comenzó un periplo que la llevó hasta la cárcel de Santa Cruz de Tenerife y Valladolid antes de ser enviada de nuevo a León.

El 4 de abril de 1941, un año y medio después de su detención, Genara Fernández es sacada de la prisión a las 6.30 de la mañana y llevada al campo de tiro de Puente Castro, donde es ejecutada. La maestra era muy querida en Cirujales, incluso varios vecinos y vecinas firmaron a su favor durante su procesamiento como último recurso para demostrar su “buena conducta”, pero el régimen fue implacable. Las tres décadas de férrea dictadura que aún aguardaban hicieron el resto y “el miedo” impuso “el olvido”, dice Beatriz Fernández, su sobrina nieta. Pero “cuando conocimos todo lo que había pasado y sufrido decidimos que debíamos hacerle un reconocimiento”. Entonces, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) les dijo que podían exhumarla.

La ayuda de un sindicato noruego

La operación duró apenas dos días, fue una exhumación “sencilla”, recuerda Marco González, coordinador del proyecto y vicepresidente de la ARMH. Sin embargo, comprobar que eran los restos de Genara mediante análisis de ADN “se complicó” y al final se constató que eran sus restos mediante identificación antropológica: “Sabíamos que buscábamos a una mujer de 36 años y que al lado debía estar un hombre. Lo comprobamos y entonces pudimos dar por buena la documentación del cementerio que acreditaba que la mujer estaba allí”.

Como ocurre habitualmente, a los trabajos acudieron curiosos y familiares, pero también un grupo de integrantes del sindicato noruego Elogit, que viajaron más de 2.000 kilómetros en avión para visitar la exhumación de esta maestra republicana. Asombrados por el caso de las desapariciones forzosas en España, varias centrales sindicales noruegas apoyan económicamente a la asociación, que financia las excavaciones con sus propios fondos y donaciones ante la falta de ayudas públicas. La inversión del Estado para rescatar a los desaparecidos de la Guerra Civil y el franquismo es a día de hoy nula, algo que pretende dar la vuelta la futura ley de Memoria Democrática que prepara el Gobierno y que previsiblemente irá a Consejo de Ministros antes de que acabe julio. La búsqueda de estas personas “no la tiene que hacer una asociación gracias a la voluntad y a las aportaciones de sindicatos de Noruega a los que les llama muchísimo la atención el caso español”, esgrime González, sino que “son las Administraciones Públicas las que deben hacerse cargo”.

Pero además de por la visita noruega y lo paradigmático de su caso –el del profesorado fue uno de los principales colectivos represaliados por Franco–, la de Genara no ha sido una exhumación cualquiera porque ha abierto la puerta a otras muchas. Hasta ahora, no se habían descubierto fosas en el cementerio de León, pero gracias a los hilos de los que tiró en un principio Emilio, el marido de Beatriz, se han localizado varias decenas más. En la ARMH “pensábamos que con la destrucción del cementerio en los años 70 u 80 habían desaparecido, pero había otra zona, la parte civil, en la que todavía se conservan. En León no hay apenas fosas comunes, puede haber de dos o tres personas como mucho, pero lo habitual era que a cada una la depositaran en un hoyo, como ocurrió con Genara”, cuenta el vicepresidente de la asociación.

Para Rodríguez, el de esta maestra “ha sido un ejercicio perfecto de memoria histórica” porque “teníamos una persona represaliada y casi olvidada a la que se ha dignificado” de su ejecución. Los restos de la mujer han vuelto a Cirujales y descansa por fin en el panteón familiar del pueblo. Un proceso clave también para los suyos, que hoy, ocho décadas después, ya sí hablan de Genara: “Ha vuelto a la familia en todos los sentidos. Durante todo este tiempo ha parecido que no estaba en ella porque como había sido fusilada parecía que incluso era una vergüenza, pero es todo lo contrario. Hay que recordarla y reconocerla. Estamos felices de que por fin esté en casa”, concluye Beatriz.

https://www.eldiario.es/sociedad/vuelta-casa-pasionaria-omana-maestra-franquismo-ejecuto-300-pasquines-antifascistas_1_6120714.html

Retrato de Genara Fernández García.

Posted in General | Leave a Comment »

LOCALIZADOS LOS RESTOS DE DOS MAQUIS ACRIBILLADOS EN GOLDARATZ EN EL AÑO 1947

Posted by ARICO MEMORIA ARAGONESA en 29/07/2020

EL INSTITUTO DE LA MEMORIA INVESTIGARÁ SOBRE LOS GRUPOS DE LA GUERRILLA ANTIFRANQUISTA

LOLA CABASÉS HITA 28.07.2020 

PAMPLONA – Los restos humanos de dos personas que previsiblemente permanecieron a grupos de la lucha de la guerrilla antifranquista, los llamados “maquis” han sido exhumados este fin de semana en el término municipal de Goldaratz (Valle de Imotz) en el marco del programa de exhumaciones que llevan a cabo el Instituto Navarro de la Memoria del Gobierno de Navarra, en colaboración con el equipo técnico de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Los restos de ambas personas se encontraban en dos fosas situadas en diferentes parajes de la localidad.

Esta localización ha sido posible gracias a testimonios recabados en la zona según los cuales en torno al año 1947, es decir ocho años después de finalizada la guerra civil y dos de la europea, grupos de combatientes antifranquistas que se refugiaban en los montes de esta y otras zonas fueron cercados por el ejército de Franco. En concreto en las inmediaciones de Goldaratz el grupo de maquis fue atacado y varios de ellos fueron asesinados en el lugar en el que se encontraban y enterrados en, al menos, dos fosas. Otro miembro del grupo huyó herido y días después vecinos del pueblo encontraron su cadáver a varios kilómetros del lugar en el que había tenido lugar la emboscada, donde lo inhumaron.

Tal y como indicó el director del Instituto de la Memoria, Josemi Gastón, el lugar donde han sido localizadas ambas fosas es un terreno rocoso, apropiado para esconderse y protegerse, y la existencia de carboneras facilitó los enterramiento de estas personas perseguidas y en su caso asesinadas.

CONTINÚAN LAS EXHUMACIONES En las labores de exhumación realizadas este pasado fin de semana estuvieron presentes representantes del Instituto Navarro de la Memoria, vecinos del valle que han colaborado en las labores de documentación y localización de las fosas, así como concejales del ayuntamiento del valle de Imotz, entre ellos, el alcalde Alfredo Alzueta.

Se trata de la segunda exhumación desarrollada en el marco del Programa de Exhumaciones de 2020 del Instituto Navarro de la Memoria tras la reanudación de la actividad suspendida durante el estado de alarma. La anterior tuvo lugar el pasado 20 de junio en el cementerio de Castillonuevo cuando se exhumaron los restos de otros dos maquis, en esta ocasión un padre y un hijo.

De igual manera, vecinos de Goldáraz han manifestado la intención de colocar un elemento conmemorativo en el lugar de la exhumación. El Instituto de la Memoria, por su parte, prevé abrir una líneza de investigación sobre el maquis ya que pese a que Navarra fue territorio en el que se produjeron estas batidas antifranquistas una vez concluida la guerra civil su historia no es tan conocida como otros procesos relacionados con el golpe militar del 36 y sus terribles consecuencias.

En los próximos meses el Instituto continuará con las labores de prospección en diferentes lugares, siguiendo con el plan de exhumaciones aprobado para este año y que desde 2015 hasta ahora ha permitido recuperar los restos de 113 personas.

https://www.noticiasdenavarra.com/actualidad/sociedad/2020/07/28/localizados-restos-maquis-acribillados-goldaratz/1066052.html

Momento de la exhumación en Goldaratz (Valle de Imotz). Foto: cedida

Posted in General | Leave a Comment »

HISTORIAS OLVIDADAS: LAS FOSAS COMUNES

Posted by ARICO MEMORIA ARAGONESA en 21/07/2020

LA DICTADURA FRANQUISTA ASESINÓ EN LA POSGUERRA Y DURANTE EL RÉGIMEN A MILES DE PERSONAS DE IDEOLOGÍA CONTRARIA.

FRAGMENTOS DE LA MEMORIA DE ALCAÑIZ Y POZOS DE CAUDÉ

BAJO LAS ÓRDENES DEL GENERALÍSIMO, LOS FUSILES DISPARABAN. LA DICTADURA FRANQUISTA ASESINÓ EN LA POSGUERRA Y DURANTE EL RÉGIMEN A MILES DE PERSONAS DE IDEOLOGÍA CONTRARIA. LOS FUSILAMIENTOS, EN LAS SACAS Y PASEOS, ERAN EL MÉTODO MÁS USADO EN TODO EL PAÍS: ALCAÑIZ Y POZOS DE CAUDÉ NO FUERON UNA EXCEPCIÓN.

ELENA ÁLVAREZ

ANDREA ARAGÓN

MARÍA GAYARRE

ANDREA JIMÉNEZ

20 JUL 2020

LA TIERRA QUE PISAMOS

Odio, venganza, viejos rencores, señalar al vecino, distintos colores. Todo valía para acabar con el enemigo. Métodos como los bombardeos a civiles eran protagonistas en aquella época, la excusa perfecta para encubrir los asesinatos. 

A pesar de ser el peor bombardeo de la Guerra Civil, tras Gernika y la Batalla del Ebro, el de Alcañiz sigue silenciado. Personas como José María Maldonado, historiador y profesor, con su libro Alcañiz 1938. El bombardeo olvidado rompen ese silencio. “Desde niño mi padre y  mi abuela me hablaban del bombardeo con cierta frecuencia, una cosa tremenda. Dejé de creer en él, porque no estaba en los libros. Ese fue mi primer contacto con el bombardeo”. La Legión Cóndor, encargada del ataque aéreo, desató una serie de episodios sangrientos en Alcañiz. Los cuerpos sin identidad de las víctimas de dichos episodios yacen todavía en las fosas comunes del cementerio del municipio.

Otro modo de represión sistemática fueron las sacas. A 6 kilómetros de Teruel, se encuentra el monolito de Pozos de Caudé, un espacio para recordar a las víctimas de este tipo de violencia en los pueblos de alrededor. En este lugar, se cometían asesinatos con un método particular: los cuerpos eran arrojados a un pozo de 40 metros de profundidad “con paladas de cal viva para que no quedasen ni los huesos”, afirma Sergio Murillo, investigador de la Universidad de Zaragoza. La principal oleada de estos crímenes ocurrió en lo que Julián Casanova ha denominado “terror caliente”, propia del mes de agosto de 1938. “Una violencia extrema e incontrolada por parte de los franquistas que se produce desde el alzamiento y durante aquel verano”, explica Murillo.

La muerte del dictador, el 20 de noviembre de 1975, no cerró las heridas causadas a los familiares de las víctimas. Aunque se han hecho múltiples exhumaciones y muchas personas han encontrado los restos de sus seres queridos, todavía hay familias que buscan a sus abuelos, tíos o padres arrebatados por el bando nacional. Como es el caso de Ángela y José María Carod, hermanos que siguen sin saber el paradero de su abuelo asesinado. Por el contrario, Francisco Sánchez, sí conoce el lugar donde yacen los restos de su abuelo.

ALCAÑIZ, LA TUMBA DE LOS OLVIDADOS

“Nuestro padre sabía quién había sido. Yo recuerdo una vez que murió alguien en el pueblo y al cabo de 2 o 3 meses, me dijo: ya ha muerto el último de los que mató a mi padre”. Ángela y José María Carod son dos hermanos que siguen sin saber el paradero de su abuelo asesinado en Alcorisa, Teruel. Ella, ya que su hermano vive en Barcelona, pudo ser una de las tres voluntarias de dicho pueblo que acudieron al cementerio de Alcañiz para hacerse las pruebas de ADN relacionadas con la última exhumación. 

Septiembre de 2019 fue la fecha para comenzar los trabajos en este cementerio. Se realizó un primer sondeo, pero no se encontró nada. Sin embargo, al cabo de varios meses, se reanudó el proyecto. “Me llamaron del Ministerio de Justicia que tenían un dinero para memoria histórica que no lo habían gastado entonces nos podían conceder 15.000 euros para continuar en Alcañiz”, explica Javier Ruiz, director de la excavación. En noviembre comenzó la segunda fase de trabajos y fue entonces cuando apareció la fosa con diez cuerpos.

Trabajos en el cementerio de Alcañiz
Trabajos en el cementerio de Alcañiz. Javier Ruiz

Los equipos encargados de estas tareas están compuestos por profesionales de diferentes disciplinas. En este caso: arqueólogos, antropólogos, un restaurador, dibujantes, historiadores. “Y luego también las asociaciones, por ejemplo, aportan voluntarios para trabajar o para ayudar en todas estas labores”. La Asociación Pozos de Caudé, que colabora con esta excavación, se puso en contacto con Ángela para que se realizara las pruebas de ADN. Aunque los hermanos Carod no tienen mucha esperanza de que los huesos de su abuelo estén allí, ya que no hay una historia fija de lo que pasó.

Ángela cuenta cómo su abuelo José, después de su jornada en el pantano, bajaba al pueblo ondeando la bandera republicana y en cuanto llegó, lo detuvieron y no se supo nada más de él. La profesión de Ángela -trabajadora en una residencia de ancianos- ha hecho que conozca otra versión de lo ocurrido: uno de los residentes le contó que trabajó junto a su abuelo en Valencia y cuando pusieron los pies en Alcorisa lo cogieron. “Preguntarle directamente no porque él no quería hablar de eso, entonces cuando él hablaba yo le dejaba hablar, pero solo llegaba hasta ahí”. Pero la versión más próxima a los hechos es la que le contó el hermano de su abuelo a José María, pues fue esa vez cuando la  historia iba más allá de un simple fusilamiento. “Mi padre y mi abuela desde su casa oían gritos de mi abuelo, porque lo estaban torturando, machacando”.  Mientras lo acuñaban de republicano, de rojo, el cura del pueblo lo oía desde su casa impávido. “Para que veáis hasta qué punto las cosas están tan tergiversadas que yo soy cura y cuando les dije a mis padres que quería ser cura, mi padre me dijo que tenía que ser un cura de verdad, no como esos que aparentan serlo”.

“A los 11 años mi padre tuvo que dejar el colegio porque le hacían cantar el Cara al sol, él no lo quería cantar y cada día, una paliza”. Sin embargo, él nunca les inculcó ese odio hacia los que habían matado a su padre. Tras su muerte, fue cuando los hermanos Carod empezaron la búsqueda de su abuelo. “Yo creo que se lo debemos a mi padre porque le amargaron la vida”.

Cuando Ángela fue a Alcañiz, la excavación estaba en proceso. “Tiene que haber más fosas. ¿Cuántas? No lo sabemos. Y de hecho, es que no hay seguridad de que los que hayamos encontrados sean fusilados por los franquistas”, cuenta Javier Ruiz. Este desconocimiento surge debido a que en el cementerio hay una amplia amalgama de huesos entremezclados sin identidad. Las milicias republicanas defienden el municipio en el año 36, dejando a su paso los cuerpos del bando contrario bajo tierra. A ellos se unen más adelante los milicianos muertos en el frente y las víctimas civiles del bombardeo. Cuando los franquistas toman Alcañiz, entierran también a los suyos y a soldados italianos que les prestaron su ayuda. Durante el franquismo, se sumaron los cuerpos de los represaliados y los civiles que morían por causa natural. El cementerio ha seguido funcionando hasta la actualidad, con lo cual hay zonas que se han levantado y se han hecho enterramientos posteriores.

Javier Ruiz y su equipo tienen una larga trayectoria dentro del mundo de las excavaciones en la Comunidad Autónoma de Aragón. Su primera exhumación fue en 2013 en la villa de Sos del Rey Católico. Siete años después, han sido 29 las intervenciones realizadas en las que se han recuperado un total de 99 cuerpos. Alcañiz es diferente a las demás ya que se encontraron restos de cal viva, un producto poco habitual en las fosas de Aragón. Además, la posición de los cuerpos sorprendió al equipo: “No es lo mismo excavar una fosa y ver que los han enterrado de una manera más digna, colocados o medio colocados, a que estén directamente arrojados, como es el caso de Alcañiz”.

Huesos encontrados en la fosa común
Huesos encontrados en la fosa común. José Puche/Javier Ruiz
Huesos encontrados en la fosa común 2
Huesos encontrados en la fosa común. José Puche/Javier Ruiz

La finalidad de estos trabajos era tener algún resultado en mayo de 2020, pero la crisis sanitaria ha hecho que todo se paralice. Los primeros afectados en todo esto son las familias que únicamente quieren dignificar a sus familiares y velar por ellos. Según relata Ángela, su padre siempre ha tenido una mirada muy triste y una ‘espinita clavada’.

“Yo creo que mi padre descansará más si encontráramos a su padre”.

CAUDÉ, EL POZO SIN FONDO

El 17 de febrero de 2004 se fundó la Asociación Pozos de Caudé. Con el objetivo de buscar y dignificar a los caídos, ha colaborado en la mayoría de excavaciones realizadas en el Bajo Aragón. En el origen estaba compuesta por 25 familias, pero en la actualidad superan los 100 socios.

“Teruel quedó dividida en dos partes. Fue una represión que se inició en el bando nacional y  empezaron a apresar a la gente. Ni siquiera los metían en la cárcel porque no se sometían a ningún juicio, simplemente se trataba de eliminarlos y asesinarlos”, relata Francisco Sánchez, presidente de la asociación. “Era lo más cómodo para ellos. Un pozo que estaba seco, que no tenía agua, con lo cual era una fosa común que ya estaba hecha”.

Transportaban a las víctimas cada noche en camiones desde sus pueblos, los fusilaban y arrojaban sus cuerpos al pozo (N-234, km.126). Según parece, un abuelo de entonces vio que el pozo estaba lleno, así que continuaron enterrando en los alrededores. “Hemos localizado 3 o 4 fosas alrededor. Una enfrente mismo de los Pozos de Caudé: se hizo una carretera y una zanja para pasar un gasoducto y apareció la fosa. Salieron 13 personas”, explica Sánchez.

Debido a la falta de documentación oficial, han sido las familias y vecinos quienes han aportado sus testimonios orales. Destacan, sobre todo al principio, los hermanos Volney y Jaurés Sánchez, impulsores de la construcción del monolito. “Fueron los que buscaron el diseño, hablaron con algún aparejador, con algún carpintero, prepararon los fondos e hicieron todo el trabajo”, añade Francisco. El proyecto surgió en 1978 con ayuda de sindicatos de izquierdas, en especial UGT y CNT, y familiares afectados -como los hermanos Sánchez-.

La idea original era conseguir una parcela pequeña de 200 metros con un fondo común y los familiares se concentraban el día de Todos los Santos. La zona de Pozos de Caudé iba a ser un polígono industrial, así que el Gobierno de Aragón decidió financiar también la construcción de este monolito. Actualmente, las familias se reúnen el 1 de mayo, por motivo del Día del Trabajador.

Pozo donde arrojaban a las víctimas
Pozo donde arrojaban a las víctimas. Asociación Pozos de Caudé
Monolito de Pozos de Caudé
Monolito de Pozos de Caudé. Asociación Pozos de Caudé

La Asociación Pozos de Caudé recoge decenas de historias, entre ellas la del propio Francisco Sánchez. Su trabajo como comercial le permitió viajar por toda la provincia y hablar con los afectados de Teruel, basándose en el libro de Julián Casanova El pasado oculto, que incluye un listado con los nombres de las víctimas.

 “Tengo un abuelo y un tío abuelo. Luego tengo a un hermano de mi madre también, que no está en los Pozos de Caudé, pero lo mataron en Castellón”. Su abuelo homónimo era concejal del ayuntamiento y ganadero, “un tío trabajador, pobre y honrado”. A los dos días de que lo cogieran, su esposa bajó a la prisión de Teruel acompañada de su prima. Allí no les dieron información del paradero de los 64 arrestados de Cella y las echaron. El vigilante, que conocía a la prima, les aseguró que tras 48 horas de guardia no habían traído a nadie del pueblo. “Con el disgusto mi abuela se echó a llorar, se emocionó, pero tenía una garantía de que en la cárcel no estaban. No había otro sitio, lo tuvieron que esconder en algún lado, lo tuvieron que matar”.

Los familiares llegaron a la conclusión de que los suyos estaban en el pozo, sin certeza alguna. Pero el caso de Francisco era distinto. Un vecino de Cella, que de joven fue falangista, confesó en su lecho de muerte la verdad. Una noche bajó a Teruel en el camión donde estaba también Francisco, destino: Pozos de Caudé. “Hicieron un pelotón de fusilamiento y le dieron un fusil a él para que también colaborara y participara en la muerte. Fue incapaz”. Eran sus propios vecinos, amigos, conocidos; no pudo apretar el gatillo. “Lo tacharon de cobarde, de poco hombre, porque no daba la talla. Le quitaron la camisa azul y los correajes”.

Años después, este hombre entró en una enfermedad terminal. Le quedaba poco más de un mes de vida y decidió contarle a un amigo que le visitaba todos los días esta historia. “Con una condición: que no lo dijera nunca a nadie mientras él viviera”. Con este testimonio, se ratificó lo que siempre habían estado buscando.

“A partir de ahí, mi abuela con más ilusión y esta certeza me dijo: Si un día puedes, Paco, me gustaría que saques al abuelo y que lo entierres conmigo, ya que otra cosa no he podido hacer en la vida”.

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

En Aragón, las familias de las víctimas, los amigos y diferentes sindicatos se agrupan en asociaciones, como la ya mencionada de Pozos de Caudé o, a nivel más general, la Asociación de Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón (ARMHA). El objetivo final de estas es buscar los cuerpos y dignificar a las víctimas de la represión franquista.

La Ley de Memoria Histórica entró en vigor en diciembre de 2007 -en 2018 tuvo una modificación-, junto a la Ley de Memoria Democrática de Aragón (2018), persigue reconocer y ampliar los derechos de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura. Fue el gobierno socialista de Zapatero el que impulsó la Ley de Memoria Histórica. Sin embargo, los sucesivos cambios de presidencias han dificultado que se puedan llevar a cabo las medidas propuestas en su totalidad, sobre todo a nivel regional (ayuntamientos y diputaciones).

Las asociaciones son las primeras que reciben la solicitud de los familiares y las que tienen la potestad de pedir subvenciones. Son ellas quienes contratan a equipos de excavación como el de Javier Ruiz. “El año pasado tuvimos que conseguir a través de subvenciones unos 25.000 euros para poder hacer los análisis de ADN”.

“Esa ayuda tiene mucha letra pequeña. La partida son 200.000 euros, pero lo máximo que puedes pedir son 10.000. Y las exhumaciones implican mucho más dinero”. Ruiz se refiere a la prestación que el Gobierno de Aragón iba a dar este año para los trabajos de exhumación. Nunca llegó.

Una dificultad añadida en estos trabajos es la falta de documentación. Luis Antonio Palacio fue el encargado de elaborar el mapa de fosas de Aragón. “De cada uno de ellos elaboré una ficha en la que se recogían datos de esos lugares, como los nombres de los vecinos que fueron asesinados”. La idea surgió del Área de Cultura de la DGA, concretamente de su proyecto Amarga Memoria. “Consulté los libros de cada zona en los que se hacía referencia a las miles de personas asesinadas, pero en ningún momento se especificaba dónde se hallaban las fosas”, añade Palacio. De 1.150 pueblos visitados, solo se recogen 340 fosas en el mapa.

Junto a la poca documentación disponible, también existen trabas para llegar a ella. Francisco Sánchez lo vivió en primera persona. “Yo recuerdo de ir a algún juzgado, a algún archivo, y no facilitarme nada, no dejarme entrar”. Tras las negativas que le dieron, cuando intentó acceder al archivo de Albarracín con Álvaro de Diego, senador, la respuesta fue diferente: “Dentro de un mes lo tendrá usted; o viene a por él o le avisaremos”.

A todo ello se suma la dificultad de interpretar los datos. “En los talonarios de enterramiento de Alcañiz vienen especificadas las filas y el número de tumba donde están enterrados, pero no sabemos dónde empiezan esas numeraciones. Plano no hay ninguno y nadie sabe nada”, señala Javier Ruiz. La única forma de ubicarse que tiene este equipo de excavación es a través de las fotos aéreas del cementerio en los años 40.

“Pienso que hay una falta de información en general. He estado en exhumaciones donde los únicos medios de comunicación presentes éramos la agencia Reuters (un fotógrafo) y yo”. Pablo Ibáñez es fotoperiodista en AraInfo, uno de los pocos medios que informa del tema de manera continua (#contraelolvido). “Publicándolo se visibiliza una realidad que ha querido ser silenciada”.

Josep Puche es periodista y Responsable de Comunicación en el ayuntamiento de Alcañiz. Siempre ha sido un aficionado de la Historia y la suya propia fue la que le influyó para profundizar en este tema. “Poner un grano de arena para que el tema no caiga en el olvido y se siga trabajando en ello”.

Los medios de comunicación tienen la capacidad de dar voz a historias como estas. Destaca sobre todo la prensa escrita antes que los medios audiovisuales. Sin embargo, todo depende de su línea editorial. En Aragón sobresalen El Diario de Teruel, El Periódico de Aragón, infoLibre, eldiario.es y el mencionado AraInfo.

“Es un reto acercarte a una parte de la Historia reciente del sitio donde vivimos y que no ha tenido la importancia que se merecía”, subraya Ibáñez, a lo que Puche añade que “ojalá en un día no muy lejano todas las fosas estuvieran ya identificadas y supiéramos a quienes pertenecían sus restos”.

FUTURO EN PAUSA

El coronavirus es un nuevo obstáculo para recuperar la memoria colectiva. Se han paralizado las exhumaciones que estaban en curso, no se hacen pruebas de ADN, la salud ahora es lo primero. La idea es retomar estas iniciativas y proyectos con la vuelta a la normalidad.

“Las envidias en los pueblos son un escorpión, cuando menos te lo esperas, te muerde, te pica”, señala José María Carod. Es necesario dejar a un lado los rencores del pasado, recordar que se trata de seres humanos que merecen un entierro digno. “Nosotros no le preguntamos nunca a quién vota, a quién no vota o de qué partido o bando es: si hay una familia que tiene esa ilusión, esas ganas de saber, de conocer, allí que estamos echándole una mano”, apunta Francisco Sánchez.

“Estáis viendo lo que está pasando. En vez de intentar unirse para solucionar el problema, se están atacando los de un color y los de otro. Eso ha existido y existirá toda la vida”, asegura Ángela Carod. “Y mientras la gente no cambiemos, esto no se va a solucionar”.

https://www.elsaltodiario.com/zero-grados/historias-olvidadas-las-fosas-comunes

Huesos encontrados en la fosa común. José Puche/Javier Ruiz

Posted in General | Leave a Comment »

UNA JUEZA DE ASTURIAS EXHUMA UNA FOSA DE LA GUERRA CIVIL COMO SI FUERA UN HOMICIDIO

Posted by ARICO MEMORIA ARAGONESA en 21/07/2020

LA ASOCIACIÓN POR LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA APLAUDE LA ACTUACIÓN POR JUDICIALIZAR LA INVESTIGACIÓN

PEIO H. RIAÑO – GRADO (ASTURIAS) – 21 JUL 2020

Entre los cerdos y los cadáveres apenas había un montón de arena. La memoria de los ciudadanos de Grado (Asturias) ha soportado medio siglo de “indignidad” hasta que el alcalde, José Luis Trabanco, de Izquierda Unida, compró, en diciembre de 2018, los terrenos de la “gochera” por casi 65.000 euros. Los cerdos ya no engordan en el prado y los cuerpos serán exhumados en las próximas semanas. Hace unos días -y tras varias reuniones entre el alcalde y los miembros de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH)- los arqueólogos e historiadores voluntarios de la asociación llegaron con sus herramientas para abrir la herida y rescatar del olvido a los asesinados por la represión franquista en este apacible y agreste valle.

Los especialistas tienen registro de una treintena de cadáveres, pero creen que encontrarán más. “Esto es lo mínimo que podemos hacer por todas aquellas personas que murieron por un tiro en la cabeza. Dignificaremos el espacio y haremos algo para que los vecinos lleguen aquí a leer, a reflexionar, a pensar en el pasado”, explica Trabanco. La cochiquera en la que los puercos vivieron desde finales de los años cincuenta será demolida. La ARMH inició la prospección el pasado lunes y enseguida hallaron tres cuerpos y casi 20 proyectiles de bala de arma corta. A la mañana siguiente, la jueza del Juzgado de Primera Instancia de Instrucción de Grado y un equipo de la Policía Científica se presentaron de oficio en la fosa, tomaron declaración “hasta el palista”, recogieron los restos humanos, paralizaron los trabajos y los llevaron al Instituto Anatómico Forense de Oviedo, para estudiar las pruebas y tomar una decisión. Desde la ARMH aseguran que no conocen otra actuación así.

Marco González, vicepresidente de la ARMH, está sorprendido porque son ellos quienes acuden a denunciar cuando hallan restos humanos, pero esta vez “aplicaron un protocolo como si fuera un homicidio”. Se muestra sorprendido por el despliegue judicial y reconoce que nunca le había pasado algo así. “Es una buena noticia que la fosa se judicialice. Debería ser así siempre, pero lo normal desde que empezamos a excavar en el año 2000 es que las denuncias que ponemos sean sobreseídas”, cuenta González. Una vez el forense informe si las víctimas son de la guerra civil, el juzgado continuará el trabajo. “El Estado es quien debe buscar a sus desaparecidos y nosotros estaremos aquí si nos necesitan. A mí me gustaría levantar todo el terreno”, dice el arqueólogo. La extensión es de 12.000 metros cuadrados y al otro lado de a “gochera” hubo una casa de baile.

Con tacto y tiento

La fosa de “la chabola” es una trinchera que cruza en diagonal un campo liso y suave en primavera, junto al río Cubia. Los soldados sublevados la aprovecharon para arrojar en ella los cuerpos de los milicianos y vecinos, jóvenes de 15 años y ancianas de 80, a los que mataron. Primero los interrogaban y torturaban en el chalé de Patallo, que se conserva a la entrada de Grado. Una presencia escalofriante. “Ahí acaban todas las historias. Es como un agujero negro”, cuenta el historiador David Fernández, que ha trabajado tomando testimonios y reconstruyendo vidas. Un monolito en el arcén indica que en ese lugar, bajo ese manzano solitario, hay un asunto pendiente. Para los arqueólogos especializados en memoria histórica, como Alfredo González Ruibal, las exhumaciones permiten rescatar y dignificar esas vidas silenciadas. “La gente quiere cerrar en falso, pero hay que hacer justicia y reparación. Tenemos que ser valientes. Para superarlo debemos hacer un trabajo político fuerte, y que se conozcan los hechos para asumir la historia”, es la recomendación de Pepe Sierra, exalcalde de Grado, también de IU, que habla de ganar espacios y reconstruir el relato “con tacto y tiento”.

Carmen García, historiadora y profesora en la Universidad de Oviedo, responsable del mapa de fosas de Asturias desde 2003, cuenta que al ser Grado el centro de operaciones del ejército sublevado, aquí la represión franquista fue “muy dura”. “En el entorno de la ciudad hay datadas hasta 28 fosas comunes, pero la de “la chabola” es la más importante. En el cementerio fueron enterraron 900 soldados franquistas y, luego, trasladados al Valle de los Caídos”, recuerda García. Los republicanos asesinados están a la espera de la decisión de la jueza.

https://elpais.com/espana/2020-07-20/una-jueza-de-asturias-exhuma-una-fosa-de-la-guerra-civil-como-si-fuera-un-homicidio.html

Voluntarios de la ARMH trabajan en la fosa de ‘la chabola’, en Grado (Asturias).ARMH

Posted in General | Leave a Comment »

VIAJE A LA FOSA COMÚN

Posted by ARICO MEMORIA ARAGONESA en 21/07/2020

DÉCADAS DE MEMORIA YACEN OLVIDADAS MIENTRAS LAS CUNETAS TAPAN EL RASTRO DE MILES DE PERSONAS QUE FUERON FUSILADAS. LA MAYORÍA DE EDAD DEMOCRÁTICA PARECE NO HABER LLEGADO AÚN.

LAURA CRUZ@LAURA_CRUZD – 18 JUL 2020

Este viaje nunca concluye. Siempre será un puzzle incompleto porque, durante casi cuatro décadas de dictadura franquista, el silencio era una garantía de supervivencia. Un salvavidas envenenado. Hace años busqué en internet el nombre de mi bisabuelo, Eloy Díaz Ania, de quien no había oído hablar mucho en casa. Encontré un registro de la fosa común de Oviedo donde pude buscar entre las más de 1.300 almas documentadas hasta llegar al día y año en el que fue fusilado.

Fue en 1938, y hacía poco más de seis meses que había caído el Frente del Norte en la ofensiva de Asturias. Nunca supe por dónde empezar a buscar y todavía no sé cómo terminar de hacerlo. Meses después, el camino todavía aparece largo y lleno de incertidumbres. 

“La exhumación es como una conversación que estaba pendiente”, dice Emilio Silva, uno de los fundadores de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). “Siempre que abrimos una fosa común se acerca gente mayor de la zona, que nos cuentan cosas, y familiares de las víctimas”, añade. Calculan que hay unas 114.000 fosas en España, “pero nunca vamos a saber la cifra real”. 

Comentando el asunto de la búsqueda con un amigo historiador, me dio la mejor de las pistas para conocer los últimos meses de mi bisabuelo Eloy: el Centro de Documentación de la Memoria Histórica, que tiene un gran fondo de archivos a disposición de quienes los soliciten. 

Así supe que estaba afiliado al Partido Comunista, que fue miliciano y había llegado a ser teniente del Frente Popular. Desde el centro me enviaron —fue el trámite más sencillo y rápido— mucha documentación, y sentí que una pequeña grieta se cerraba. Aunque yo sé que en realidad mi bisabuelo era un trabajador de la mina de Turón cuya vida solo llegó a alcanzar diez años más que la mía actualmente. 

Tengo 32 años y la memoria histórica no ha formado parte del temario que estudié en Historia de España, ni siquiera en la universidad, donde incluso tuve una profesora que bajo el amparo de la libertad de cátedra defendía abiertamente la dictadura franquista. La historia viva siempre está sujeta a interpretaciones que hacen que vague por una senda de subjetividades relativamente amplia. 

“Es curioso que se le haya dado la vuelta a ese concepto —explica Silva—, porque la libertad de cátedra se utilizaba mucho en España durante la II República para huir del dogma católico en la enseñanza”. La ley de memoria histórica de 2007 no tipifica como delito la apología de la dictadura ni siquiera en el entorno educativo, algo que en otros países, como Alemania, sí está penado.

“No hay nada que te obligue, en el currículo académico, a dar la asignatura de forma cronológica, aunque la mayoría del profesorado prefiere hacerlo así”, relata David Cacho, profesor de historia de España. El sistema educativo acerca un poco la Guerra Civil y el Franquismo en cuarto curso de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y lo aborda más profundamente en segundo de bachiller, aunque suele ser de los últimos temas, junto con la Transición. “Un día, en clase, una alumna que era muy buena estudiante, al oír el concepto de presos políticos del franquismo, los comparó con otros presos actuales”, narra el docente. “Sin entrar en si son o no presos políticos, me di cuenta de que tenía realmente muy poca noción de la brutalidad que se vivió en la época de Franco con encarcelamientos, torturas y fusilamientos”. 

La memoria histórica es todavía una asignatura pendiente en España. Uno de los museos más conocidos de Berlín es el museo de la resistencia contra el nazismo y cada 20 de julio Angela Merkel homenajea a quienes intentaron derrocar a Adolf Hitler en la Operación Valquiria. No es ningún tabú hablar del Holocausto en Alemania y la televisión pública emite frecuentemente documentales sobre la época nazi. “Llama la atención que se rinda homenaje estatal a los republicanos desde los gobiernos extranjeros y aquí estén olvidados por las instituciones”, recalca Silva.

Sobre si la futura ley de memoria histórica que prepara el gobierno será mejor que la de 2007 de Zapatero, Silva muestra reticencias ya que, explica, deja en manos de los ayuntamientos las ayudas: “Si tu familiar procede de un ayuntamiento que no quiere colaborar, te tocaría iniciar una bronca política para lo que debería ser considerado un derecho”. 

En la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica defienden que no es imprescindible que haya una ley para que se puedan cerrar heridas. “El gobierno vasco es el que más ha hecho por el tema de las exhumaciones y ni siquiera tienen una ley para ello —ejemplifica Silva—. Es ahora cuando se lo están planteando”. Por eso sostiene que basta con voluntad política, “lo que nunca ha habido desde el gobierno central”. La crítica que le hacen a la exhumación de Franco es que se saquen sus restos de un lugar público para enterrarlos en otro lugar también público: “Incluso este 18 de julio se ha autorizado a asociaciones fascistas para que hagan un acto allí”, añade. 

Cuesta imaginar que existiese ahora una fundación Adolf Hitler, calles honrando al Führer y estatuas públicas de él o su cúpula de gobierno. Incluso el Mein Kampf se ha reeditado en una edición histórica comentada, ya que de la original se habían impedido nuevas ediciones desde 1945. “En España no hay ningún problema si se hace alguna actividad educativa para concienciar sobre el Holocausto, pero no se quiere abordar como una cuestión de vulneración de los derechos humanos la situación en la que se encuentran decenas de miles de familias, buscando a sus desaparecidos”, recuerda Cacho. 

En la Transición se hizo desaparecer muchos documentos imprescindibles para poder reconstruir la historia. “También hubo incautación de documentos para realizar tareas de contrapropaganda e información ligadas a elementos disidentes del régimen franquista, así que no tenemos los documentos de todos los que estaban afiliados al PCE”, añaden desde el archivo histórico del Partido Comunista de España. 

El lenguaje también fue retocado cuando se hablaba de fusilamientos, tal y como introduce Silva. “Se utilizaba la palabra ‘paseados’, como si hubiesen ido a dar una vuelta, mientras que desaparecido es una categoría penal”. Por eso hoy, defiende, sigue siendo importante el trabajo educativo. Cacho habla en clase de grupos violentos durante la Transición, “pero no solo les hablo de ETA, sino también de los grupos de extrema derecha”. 

El enfoque de la profesora o profesor es imprescindible para que los estudiantes quieran saber más del tema, también en la universidad, donde Pablo Martínez ha sido docente durante varios cursos. “Llegan con un conocimiento muy limitado y  lleno de tópicos, así que resuelven la cuestión haciendo una distinción entre buenos y malos según su propia ideología”. El profesor universitario piensa que las fosas no deberían convertirse en motivo de disputa política: “Existen fosas también de los vencedores y están identificadas. Hay un agravio comparativo muy importante”. 

Cuando inicié este viaje de búsqueda y reconstrucción nunca pretendí hacer una lectura equidistante de lo que ocurrió, ya que los hechos fueron políticos en sí mismos. No es objeto prácticamente de discusión histórica que en julio de 1936 hubo un golpe de Estado contra un sistema democrático salido de las urnas. Está documentado que miles de personas pagaron con su vida la defensa de la democracia. Y para que se abran fosas comunes, explica Silva, han de solicitarlo varias familias antes de que la Asociación se ponga a pedir los permisos. 

Me parecía urgente escribir este texto. Ya ha pasado mucho tiempo y mi ‘güelu’ Kiko, hijo de Eloy, ha muerto hace años. No tenía referencias apenas de gente que hubiese vivido parte de esta historia. Solo algunos datos que mi tía Aurora tiene guardados en su memoria, de retales que le contó mi abuela Milagros, porque Kiko tenía demasiado dolor en sus recuerdos de niñez para narrar cómo le arrebataron a su padre. Queda poca memoria viva de aquellos días entre las miles de familias con desaparecidos. 

Para Emilio Silva la principal causa es que el silencio que, durante 25 años, se cernió en las instituciones públicas: “Hemos tenido que recurrir incluso a la justicia internacional, como con la querella argentina. Y sin ayudas del Estado”. Desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica consideran que existen mecanismos sencillos y rápidos para recuperar la memoria. “Bastaría con reunir al jefe de todos los forenses y a su equipo para encomendarles la búsqueda utilizando los recursos públicos disponibles”, concluye.

https://www.elsaltodiario.com/memoria-historica/viaje-a-fosa-comun

Foto: Pablo G. Pando

Posted in General | Leave a Comment »

LOS NOMBRES ENTERRADOS EN LA FINCA DE EL RELLÁN

Posted by ARICO MEMORIA ARAGONESA en 17/07/2020

LOS INVESTIGADORES BUSCAN MÁS DE 80 AÑOS DESPUÉS A LAS FAMILIAS DE LAS VÍCTIMAS QUE REPOSAN EN LA FOSA DE EL CHABOLU, EN GRADO

ARANTXA MARGOLLES GRADO – JUEVES, 16 JULIO 2020

El primer hueso que apareció en El Rellán fue una tibia de cerdo. A la intemperie, en la primera prospección visual que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica hizo después de la compra del terreno por parte del Ayuntamiento de Grado. El hallazgo no fue sorpresivo: durante muchos años, el rasgo más destacable de esta finca amplia, bañada al oeste por el río Cubia y visible desde la carretera que lleva a la villa fue la presencia de una enorme granja de cerdos. ‘La chabola’ o ‘la gochera’, a decir de los recuerdos de los vecinos en cuya memoria ha quedado imbricada a fuego la historia de esta fosa común.

Ocurrió en los últimos meses del año 1937, recién caído el Frente Norte. De la Casa Patallo, reconvertida en centro de detención, desaparecieron centenares de personas cuyos restos se creen enterrados ahora en varias fosas, no solo en El Rellán. También la conocida como El Molín de Xilu, en Las Regueras, fue testigo de la barbarie: los presos, conducidos a estos lugares próximos a la cárcel en camiones, eran fusilados junto a las trincheras que había dejado la contienda para, así, no tener que cavar sus sepulturas.

A partir de ahí, todo son suposiciones. Se desconoce el número exacto de las personas enterradas en El Rellán. La Universidad de Oviedo recoge veinticinco posibles nombres y la investigación de la ARMH eleva la lista a unos cincuenta, aunque los datos solo se conocerán a ciencia cierta cuando se exhumen los cuerpos. Si es que se recuperan: la memoria oral de Grado testimonia la pérdida de restos humanos pocos años después de su enterramiento, cuando las riadas sufridas en el Cubia dejaron al descubierto las extremidades de algunos cuerpos. Uno de ellos, que portaba una vestimenta particular, fue identificado así por la familia de la víctima. Poco más de una década más tarde, en los trabajos de construcción de la ‘gochera’, otros restos, ya osificados, fueron hallados por trabajadores que, en algunas ocasiones, se negaron a seguir trabajando sobre un terreno plagado de muertos. Del terror a la resolución. Aquella historia, la de los obreros que reinhumaron tibias y peronés hace ahora ya más de sesenta años bajo los cimientos de la ‘gochera’, orientó el lunes a la ARMH a la hora de buscar la fosa común.

Tomando como referencia la esquina donde ocurrieron los hallazgos y una leve hendidura en el terreno, que sugería la existencia de una tierra diferente a la natural, la pala comenzó a buscar. No fue en el ‘punto caliente’ de la búsqueda, pero sí un par de metros más allá: los restos de al menos tres personas aparecieron en aparente conexión anatómica. A su lado, lo que quedaba de dos pares de botas, un trozo de tela verde, como de chaqueta, y una bala de arma corta. Las que se usan para los tiros de gracia.

La fosa quedaba, a la espera de su delimitación más precisa, localizada. Al tiempo, a unos veinte metros, se hallaron los restos de veinte casquillos de Máuser, en la disposición que estos dejan cuando se disparan desde la línea de fuego de un fusilamiento. Judicializada en un hecho casi sin precedentes en Asturias, motu proprio de la Comandancia ovetense, la tierra de El Rellán aguarda ahora para seguir contando su historia. Ahora solo existen los nombres, pero faltan las familias. Encontrarlas ayudará a la identificación de quienes, a lo largo de casi un siglo, reposaron en una sepultura forzada. Y a hacer que, ochenta y tres años después, puedan, por fin, volver a casa.

Las víctimas identificadas

Ángel Álvarez Flores. Murió el 5-11-1936. 15 años (Bayo).

Antonio González González. Muerto el 12-10-1936 a los 37 años, de La Mata.

Arturo Pardías López. 16-11-1937, 48 años (Grado).

Cecilia Cañedo Llera. 12-10-1936, 64 años (La Mata).

Elvira Fernández Fernández. Muerta el 12-10-1936, 38 años (La Mata).

Emilio Menéndez Fernández. 3-3-1938, 37 años (Labrador y taxista de Sorribas).

Etelvina Blanco Alonso. 65 años (Grado).

Gabino Simón Fernández Suárez. Muerto el 19-3-1937. 38 años (La Vega de Villaizoy).

Guadalupe Moro Menéndez. Muerta el 20-10-1937, 36 años (El Rellán).

Jesús García Fernández. Murió el 12 de octubre de 1936. 13 años (La Mata).

José Fernández Fernández. Muerto el 3-3-1938, labrador y taxista (Villanda).

José Menéndez Fernández. Muerto el 12-10-1936, 46 años (Labrador de La Mata).

José González Álvarez. 12-10-1936. 70 años (La Mata).

José García Fernández. 12-10-1936, 49 años (La Mata).

José Rodríguez Flojaco. Muerto el 25-8-1938, 30 años.

Laureano López Fernández. 28-4-1938. 26 años (Grado).

Manuel Alonso Álvarez. 12-10-1936, 45 años (La Mata).

Manuel García Suárez. 5-10-1937, 36 años (La Mata).

Manuela Fernández González. Muerta el 12 de octubre de 1936. 80 años (La Mata).

María del Rosario Menéndez López. Muerta el 21-3-1937, 43 años (Castañedo).

Mariano Soria Blanco. Muerto el 21-10-1937, 39 años (Celador de teléfonos de Grado).

Rafael Huerta Miranda. 19-10-1937. 50 años. (Labrador de Villanueva, Pereda).

Ramón Fernández Fernández. Muerto el 29-3-1938. 45 años (Labrador de Bayo).

Ricardo Álvarez Fernández. 20-12-1938, 40 años (Grado).

Virginia Pérez Díaz. Falleció el 29-9-1936 (La Mata).

https://www.elcomercio.es/sociedad/nombres-enterrados-finca-rellan-20200716000842-ntvo.html?fbclid=IwAR05VAuUXbosCi8S-3um1eF_6Q3Svbd5YgX2nO0PPp89gUhecRIWuDxeSFs


EXCAVANDO EN EL INTERIOR DE UNA DE LAS ZANJAS / FOTOS: JOSE VALLINA

Posted in General | Leave a Comment »