A.R.I.C.O = MEMORIA ARAGONESA

Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido

LOS DESCENDIENTES DE LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL RECLAMAN LOS RESTOS TRASLADADOS EN 1958

Posted by MEMORIA ARAGONESA en 20/05/2016

MEMORIA HISTÓRICA

LOS DESCENDIENTES DE LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL RECLAMAN LOS RESTOS TRASLADADOS EN 1958

ATRAPADOS EN EL VALLE DE LOS CAÍDOS, EL MAUSOLEO DE SUS VERDUGOS

JOSÉ ANTONIO MARCO FUE FUSILADO POR LOS NACIONALES EN 1936 Y TRASLADADO EN 1958 AL VALLE SIN EL PERMISO DE SUS FAMILIARES

EL FALLO DEL JUZGADO DE EL ESCORIAL A FAVOR DE LA EXHUMACIÓN DE LOS RESTOS DE MANUEL Y ANTONIO RAMIRO LAPEÑA, ENTERRADOS TAMBIÉN EN EL MONUMENTO FRANQUISTA, ABRE UNA VÍA PARA CIENTOS DE FAMILIAS

CLARA FELIS – @CLARAFELIS – 20/05/2016

“¡Viva Cristo Rey!”, gritó una multitud de gente agolpada frente al domicilio de José Antonio Marco Viedma el 2 de septiembre de 1936 en Calatayud. Aquel día, el silencio se impuso como nueva norma de la casa y el uso del dubitativo se convirtió en un acto de resistencia. Lo único que no podía enterrarse en vida. AVoltaire (el apodo con el que José Antonio se hacía llamar como miembro de tercer grado de la masonería), ya se la habían arrebatado.

Sus restos yacen ahora en el tercer nivel de una de las capillas laterales que forma parte del gigantesco mausoleo franquista de 255 metros de largo, el mismo lugar en el que descansan el abuelo y tío abuelo de Maria Purificación Lapeña, a quien el Juzgado de Primera Instancia número 2 de San Lorenzo de El Escorial (Madrid) le otorgó la semana pasada el “derecho a la digna sepultura” así como la “realización de las actuaciones pertinentes” para que sus restos sean exhumados del cementerio. Mientras, la familia de Marco Viedma lleva reclamando el traslado de los restos del Valle de Cauelgamuros a Calatayud desde hace ocho años. Misma causa. Mismo abogado que Purificación Lapeña, Eduardo Ranz, pero veredictos distintos.

“En mi caso, el Juzgado de primera instancia de San Lorenzo de El Escorial me archiva la causa en 2012. De ahí pasa a la Audiencia Provincial, en la que transcurren otros dos años y finalmente me la vuelve a archivar en 2015. A esto hay que añadir la querella argentina”, enumera Silvia Navarro, familiar de José Antonio y presidenta de la Asociación de Familiares Pro Exhumación de los Republicanos del Valle que explica que aunque el caso de ella y el de Purificación son similares, el procedimiento de ambos fue distinto. “La instancia de Puri fue la más rápida de todas. Se la fueron archivando automáticamente hasta que llegó al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que también hizo lo mismo. Entonces, Eduardo decidió optar por este artículo del código civil en el que se señala que hay que enterrar dignamente a un familiar. Ahora estamos esperando a que Patrimonio Nacional responda . Si deciden abrir el tercer nivel, por supuesto que los demás familiares estamos ahí, porque todos están en el mismo sitio”.

Fuentes de Patrimonio Nacional han señalado a La Aventura de la Historia que no tienen ninguna notificación oficial al respecto. “Nosotros respetamos escrupulosamente las decisiones judiciales y por supuesto nos atenderemos a ellas y a la normativa vigente, pero cuando nos sea notificada formalmente. Patrimonio Nacional oficialmente no ha recibido nada”.

El peso del silencio

José Antonio, el Voltaire de Calatayud, es una de las víctimas de la Guerra Civil que está enterrado en el mausoleo que erigieron sus verdugos: aquel 2 de septiembre de 1936, miembros de la policía municipal, agentes de policía, falangistas y guardias civiles bajo las órdenes de Rafael Pérez Civil, teniente de infantería y Jefe de la Milicia Nacional de FET-JONS de 2ª línea de Calatayud, se lo llevaron con lo puesto. Su hermana Carmen y su sobrino Paco, que entonces tenía ocho años, le acompañaron a la puerta y no lo volvieron a ver. No se formularon preguntas.

Tampoco se buscaron respuestas. Hasta hoy. “Mi abuela nunca quiso hablar mucho del tema. Recuerdo que ella tenía una mesa con fotos debajo de un cristal y me decía: Mira, este es mi hermano Pepe. Y yo le preguntaba, ¿abuela, pero quién es Pepe? y me contestaba: Hija es que murió. Lo fusilaron, pero Pepe era muy bueno. Lo mataron pero era bueno”, rememora Silvia.

Ocho años de lucha

Silvia y su madre, Josefa, comenzaron a escarbar los restos que quedaban de Pepe en 2008. A medida que encontraban nuevas piezas, el esquema que conocían del caso se les descuadraba por completo. Sabían que lo habían fusilado aquel mismo 2 de septiembre de 1936 (aunque el certificado de defunción expedido estaba fechado el 21 de octubre de 1937) posiblemente junto a 15 personas más, es lo que posteriormente se conocería como la tercera “saca” de Calatayud, (uno de los episodios más sangrientos de la represión).

Que este acto tuvo lugar en una de las tapias del Cementerio Municipal de Calatayud y que sus restos mortales fueron inhumados en una fosa común de dicho lugar. Pero José Antonio no estaba allí. “En el año 2008 me entero que no está en el cementerio, sino en el Valle de los Caídos. Tú imagínate. ¡Mi tía había estado llevando flores allí!”, explica Silvia, que se queda en silencio medio minuto para proseguir.

“Cuando acudo al cementerio a ver los libros de inhumaciones, el funcionario que estaba allí me deja ver el libro original de inhumaciones. Ahí es cuando veo que tenía hojas arrancadas“. Empieza su investigación. “En 2011 voy al Valle de los Caídos, donde no se me permite hacer fotos, ni fotocopias, ni grabar nada. ¿Entonces qué hice? Copié toda la información de las inscripciones de las tres provincias aragonesas a mano (saca las hojas y empieza a pasar folios y folios). Hazañas del escriba.

De Calatayud al Valle

Enlazó los datos que allí recopiló con las fechas de los transportes de los cuerpos para reconstruir la ruta que siguió su tío. Todo se remonta al 23 de mayo de 1958. Camilo Alonso Vega, Ministro de la Gobernación y Presidente del Consejo de las Obras del Monumento Nacional a los Caídos, envió una carta a los gobiernos civiles donde solicitaba la colaboración de los “Alcaldes, Guardia Civil, Párrocos y Autoridades locales” para la inauguración del monumento, que tuvo lugar el 1 de abril de 1959.

En esa misiva, Vega escribía que era “preciso adoptar las medidas necesarias para dar cumplimiento a una de las finalidades perseguidas por la erección de dicho Monumento: la de dar en él sepultura a quienes fueron sacrificados por Dios y por España y a cuantos cayeron en nuestra Cruzada, sin distinción del campo en que combatieran, según impone el espíritu cristiano de perdón que inspiró su creación, siempre que unos y otros fueran de nacionalidad española y religión católica”.

Una petición que logró reclutar 33.847 cuerpos, así consta en el libro de los muertos que protegen los monjes benedictinos del Valle. De esa cifra, 21.423 están inscritos con nombre, procedencia y lugar donde están depositados. En cambio,12.410 están sin identificar. Entre ellos se encuentran los restos de los republicanos procedentes de Calatayud que llegaron al Valle de los Caídos el 8 de abril de 1959. Paradójicamente, los ‘Mártires de Paracuellos’ no serían trasladados, ya que las familias se opusieron a los planes de las autoridades franquistas.

Fusilados y verdugos en el mismo lugar

81 personas “desconocidas”, como fueron calificadas, fueron depositadas en nueve cajas (columbarios) de madera con la cruz católica. “Es una brutalidad que estén los fusilados en el mismo sitio que el que les mandó fusilar. Dicen que son caídos, ¿pero qué caídos? Si al tío Pepe se lo llevaron de casa y lo fusilaron. Eso no es un caído. Eso es un asesinado. ¡Son todo números, no personas! Lo primordial es identificar a esas gentes. Sacarlos. Darles un nombre y enterrarlos dignamente”,reclama indignada Josefa.

Profesora de Química ya jubilada, “batalladora” e “innovadora”, como se describe ella misma cuando rememora las protestas estudiantiles en las que se involucró con sus compañeros a mediados de los 60, su rebeldía juvenil aminora cuando transcribe el mutismo de su madre y la destrucción silenciosa de la estructura familiar. Todo quedó roto y quieto al mismo tiempo. “Mi madre era muy callada, muy callada. ¿Tú sabes lo triste que era? No hablada de nada.

A mí me contó que su hermano era bueno, que sólo quería el bien de la gente, de los obreros, que había implantado las leyes de la República, la jornada de ocho horas, las vacaciones obligatorias. Eso es lo único que nos decía, sobre todo a mí, que estaba más receptiva con ella. Yo creo que lo admiraba mucho. Guardaba sus cosas, sus fotos, y en unos diarios que tenía guardados, todos los dos de septiembre anotaba: Aniversario de Pepe (que fue el día que lo fusilaron). Día 21 de marzo, cumpleaños de Pepe”. Reflexiona sobre lo que acaba de decir y confiesa. “Nunca lo asimilo del todo. Lo que ha supuesto la guerra para la gente ha sido un destrozo. Especialmente cuando ves que las personas se aplastan. Se hunden”.

Así les sucedió a sus padres a raíz de la muerte de José Antonio. Mirar hacia otro lado y dejar a merced del tiempo la vuelta a la normalidad hizo que la madre se marchara a Madrid con sus cuatro hijos. Nueva tierra sobre viejas semillas. “Un amigo íntimo de mi padre fue el que informó sobre mi tío en el expediente de incautaciones. Mi padre no dijo ni pío. Fue como si no existiera el tío. Nunca lo nombró”, remarca mientras alinea cada uno de los folios del caso que se esparcen sobre la mesa. “No sé por qué unos tiramos para un lado y otros tiramos para otro.Mi madre nunca fue al cementerio de Calatayud y allí estaban sus padres. Imagina la transformación que causan estas cosas en las personas. Para mi madre hubiera sido bueno que habláramos de las cosas libremente, que nos contáramos todo lo que pasó con mi tío, con mi padre. He echado de menos no poder hablar de estos temas”. La conciencia y los folios vuelven a estar en orden.

http://www.elmundo.es/la-aventura-de-la-historia/2016/05/20/573dd38a22601db8688b458c.html 

14637334903454Josefa Marco y su hija Silvia Navarro con el retrato de José Antonio Marco, fusilado en 1936.

2 comentarios to “LOS DESCENDIENTES DE LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL RECLAMAN LOS RESTOS TRASLADADOS EN 1958”

  1. Julian said

    Adelante buena labor

  2. Que nadie quede en el olvido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: