A.R.I.C.O = MEMORIA ARAGONESA

Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido

“HAY MONTAÑAS DE HUESOS EN ALGUNA CAPILLA DEL VALLE DE LOS CAÍDOS Y BUSCAR ES UNA TAREA DIFICILÍSIMA”

Posted by MEMORIA ARAGONESA en 14/05/2016

PACO ETXEBERRIA ANTROPÓLOGO FORENSE Y PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD DE CIENCIAS ARANZADI

“HAY MONTAÑAS DE HUESOS EN ALGUNA CAPILLA DEL VALLE DE LOS CAÍDOS Y BUSCAR ES UNA TAREA DIFICILÍSIMA”

PACO ETXEBERRIA LLEVA AÑOS AL FRENTE DE EQUIPOS QUE HAN INVESTIGADO SOBRE DESAPARECIDOS Y FOSAS COMUNES DE LA GUERRA CIVIL Y EL FRANQUISMO. TANTO QUE PUDO CONOCER EL ESTADO DEL INTERIOR DEL VALLE DE LOS CAÍDOS: “ME ENTRÓ UNA DESMORALIZACIÓN ENORME”

UNA ENTREVISTA DE JURDAN ARRETXE FOTOGRAFÍA RUBEN PLAZA – SÁBADO, 14 DE MAYO DE 2016 

DONOSTIA – ¿Qué supone el auto que permite exhumar en el Valle de los Caídos a los hermanos Lapeña?

-El abrir un espacio por la jurisdicción civil en lugar de la penal está muy bien pensado. Con independencia del reproche que todos hacemos a la dictadura franquista y a sus responsables, de los que muchos no son protagonistas de nada porque han fallecido, tenemos que estar todos en atender a la víctima. Algunos añaden la necesidad de exigir unas sentencias penales y que juzguen a quienes cometieron los crímenes. Este recorrido es muy difícil porque bien han prescrito, porque no se aplica la legislación internacional… Ir a la vía civil como se ha hecho y atender a la víctima, que el juez la considere, es muy positivo.

¿Qué es lo más destacable de la decisión?

-Forma parte de una cosa que se debería manejar con esta naturalidad, al igual que otras iniciativas que no son un disparate y se ponen en marcha. Las familias tienen que tener la satisfacción de tener esa razón que reclamaban desde hace años. Un juez les dice que tenían razón y hay que intentar atender la solicitud. Ahora tendrán que dar los permisos y que vayan los expertos a hacer un capítulo de antropología forense, a ver qué nos dicen. Esto siempre es así.

¿Cómo se aborda esta reclamación concreta?

-En este caso del Valle de los Caídos habrá que reconocer que es una tarea no difícil, sino muy difícil, pero quizá no completamente imposible. Intentar buscar ya es un avance importante. El relator especial de las Naciones Unidas que visitó España y emitió un informe en 2014 recoge en una frase que parece mentira que en España no se puedan hacer algunas de las cosas que son técnica y humanamente posibles, que no se hagan porque no se quieren hacer. Este es un ejemplo. Existe la comprensión administrativa y judicial, y el ejercicio de intentar localizar es totalmente pertinente. Reconozco que es un acto muy difícil, porque contamos con un informe forense que realizó una persona cualificada que conozco que pudo inspeccionar estos sitios y…

¿Cómo está ese interior de la basílica?

-Hay que entender que estos sitios son como unos almacenes grandes dentro del conjunto del edificio del Valle de los Caídos. Este forense en su informe ya advirtió de las dificultades que existen allá, no de manera homogénea en todos los espacios, pero sí en general. Es dificilísimo.

¿Por qué?

-Porque ha habido filtraciones de agua que han estropeado las cajas de madera, que es como llevaron los restos al Valle. He tenido la oportunidad de ver estas imágenes porque me llamaron a una reunión de la comisión de expertos que el Gobierno de Rodríguez Zapatero promovió en su etapa final. Con el informe y las imágenes me entró una desmoralización enorme, porque buena parte de las cajas se han deshecho.

¿Y los huesos?

-Al deshacerse las cajas, los huesos se han mezclado. Cada pueblo envió una caja de madera con unas medidas estándar y una rotulación con el nombre del pueblo. Si las cajas estuvieran bien preservadas, la tarea no sería tan difícil. Se trataría de ir a buscar la caja del pueblo correspondiente dentro del montón, sacarla y analizar desde la perspectiva forense los restos. Pero claro, si las cajas se han deshecho y se han mezclado unos huesos y lo que hay es una montaña de huesos en alguna de las capillas, la tarea es dificilísima.

¿Qué se puede hacer entonces?

-Organizar un equipo que vaya sin presión y se le deje hacer en el plano técnico lo que hay que hacer. Abrir o derribar esa especie de pared que tapa el acceso, entrar y ponerse a buscar. Dentro del laberinto que es aquello puede que la conclusión última a medida que avancen las jornadas sea que es imposible. O puede que aparezca alguna de las cajas cuya rotulación pueda leerse en parte. Así se simplificaría una barbaridad. Se necesitan equipos que hayan trabajado en esta materia, porque entre unos y otros hemos recuperado a más de 8.000 esqueletos en toda España.

Así que hasta que no se entre y no se compruebe, no se puede saber qué hay, incluido el caso de los hermanos Lapeña.

-La pregunta puede ser, ¿es o no pertinente buscar? El intento puede acabar bien, mediobién, mal o muy mal, pero la pertinencia de tratar de buscar no es ilógica. Te metes a la tarea y hasta que no miras con ojos de ver, un equipo en condiciones y sin prisas para hacerlo en jornadas o semanas, no se va a poder tener una idea clara. En muchas investigaciones de lo criminal o forense, según salga el primer paso, das el segundo, y quizá no puedas dar nunca el décimo paso porque no hay manera de seguir adelante.

¿En qué sentido?

-Por ejemplo, buscas el ADN, pero no sale. Si sale, podrás hacer un cotejo. Así con cualquier avance. No hay que crear falsas expectativas. Es una tarea muy difícil, pero si las víctimas tienen derecho a que se les atienda, los demás tenemos el deber de memoria. Tenemos que atenderles. Las administraciones tenemos que atender esa demanda, y sin ningún lío. El que quiera complicar este asunto y vea un lío tiene un problema él, no la sociedad ni el juez que ha dictado este auto. De todos modos, ya veremos el lío que se va a armar aquí.

La Asociación de la Defensa del Valle de los Caídos ya ha amenazado con medidas legales si se tocan los restos que no sean de los hermanos Lapeña, lo cual, si las cajas se han deshecho, parece difícil de evitar.

-Lo que hay que hacer es tocar los restos, primero porque una autoridad lo permite, y segundo, porque hay una cualificación de las personas que entrarán. Allí no van a ir de peregrinación los amigos de las víctimas. No, tienen que ir profesionales. Está todo inventado.

Para activar una búsqueda también debe haber familias que lo pidan.

-En este recorrido de 16 años de experiencia, el equipo nuestro fue de los primeros que tuvo acceso a los listados de las víctimas enterradas en el Valle de los Caídos. Esa lista está hecha. La hicimos. Nos permitieron leer los libros de inscripción de los cuerpos que se llevaron. Nos permite saber qué municipios enviaron restos. Seguramente habrá alguna imprecisión, porque en aquel tiempo si iban seis o nueve no hubo mucha precisión, pero el listado es conocido. Al tener ese listado y cuando algunas familias se dieron cuenta de que su desaparecido, del lado republicano, lo habían llevado al Valle de los Caídos surgió la reivindicación de rescatarlos. Muchos los llevaron allí porque así lo quisieron las familias del lado franquista, no se llevaron en general sin tener el visto bueno. Hubo excepciones, las menos, donde en algunos pueblos vaciaron fosas y sirvieron para engordar las listas de víctimas del lado franquista.

¿Cuál fue el recorrido?

-Cuando se hace el Valle de los Caídos con el objetivo de enterrar a los muertos “por Dios y por España” -es decir, que no estaba previsto para los republicanos-, el Ministerio de la Gobernación envió una carta a todos los gobernadores civiles y estos, a todos los alcaldes de todos los pueblos. Algunos no sabían nada y otros respondieron. Hay familias que dijeron que ni hablar y no se tocaron. Puede haber algún familiar que no esté de acuerdo con lo que digo, o que sostenga “nosotros no sabíamos nada”. Bien, pero puede que algún otro miembro de la familia, sí. Ese es otro lío que hay. Algunos, también del bando republicano, no contarían ni con permiso ni autorización y además sería toda una trampa que se organizó. Estas familias son las que han reclamado.

¿Están todos identificados?

-Para llamarlos identificados requiere que haya presencia de expertos y yo prefiero hablar de reconocidos, la lista es de nombres reconocidos. Se interpretó que eran ellos y allá los llevaron. Eso tenemos. Podrá imaginar que yo piense que de algún municipio se llevaron lo que no tocaba simplemente para decir “de nuestro pueblo, 15”. En aquel tiempo no participaron expertos: lo hicieron el alcalde, el encargado del cementerio, la funeraria…

¿Son unos 20.000 de los casi 34.000 los que no están reconocidos?

-No sé, pero la mayoría están reconocidos con una identidad. Ocurre también que hay restos que proceden de contextos de batalla, gente que pudo morir en la Batalla del Ebro, y se recogieron restos de las fosas y no se sabe. Pero los que se envían desde cementerios en 1959 están en un sitio concreto.

Pero insiste en que hasta que no entren, no sabrán si se puede.

-Exacto. La vicepresidencia del Gobierno, cuando estaba la política de iniciativas en materia de Memoria Histórica, creó una comisión de expertos. Deliberaron si sacar de allí a Franco, cambiar la simbología del sitio… y cuando se plantearon qué hacer con los restos que reclamaban las familias me llamaron a mí, entre otros. Fue ahí donde vimos las imágenes, complemento al informe que ya conocía, y mi impresión fue que era casi inviable hacerlo a miles de supuestas identificaciones. Ahora, ¿un caso que esté en una parte a la que no le haya caído agua encima? Pues igual sí. Hasta que no se abra no lo sabremos.

Entre la CAV y Navarra hay documentados unas 1.070 personas enterradas en el Valle de los Caídos. ¿Se han puesto en contacto con ustedes familiares suyos?

-De los 1.600 familiares que hemos atendido en el conjunto de casos que hemos buscado y documentado en el programa que tenemos con el Gobierno Vasco desde 2003, tenemos unos nueve que han pedido, al saber que sus familiares estaban en concreto en el Valle de los Caídos, que se restituya. Alguno, de familias que en su momento incluso aceptaron que fuera al Valle de los Caídos.

¿Qué les han respondido a estas familias?

-Que lamentándolo mucho no había ni acceso al Valle ni posibilidad de llevar a cabo la tarea. ¿Qué va a pasar ahora? Que se van a reactivar las solicitudes. Para cada caso tendrá que haber un permiso específico. Este auto alcanza por ahora a dos, pero si alguien más lo reivindica por el mismo camino y los mismos argumentos, la respuesta será positiva. Luego puede ocurrir que lleguen los técnicos y digan que la capilla está destruida porque es la que más agua de la montaña recibió. Puede ocurrir.

Las familias que puedan intuir que yace algún allegado suyo, ¿qué pueden hacer?

-En la CAV desde 2003 y sin diferencia entre los gobiernos de Ibarretxe, López y Urkullu existe un programa que atiende a esas víctimas de la dictadura, principalmente desaparecidos y muertos. En eso trabajamos desde la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Mañana mismo haremos una exhumación en Bizkaia. A ese proyecto se puede acoger cualquier familiar que quiera hacer la consulta que quiera, porque tiene un tío que desapareció o que fue a la guerra y no sabe en qué cárcel le tuvieron. Tan factible es llamar a la Dirección de Derechos Humanos del Gobierno Vasco cuya directora es Monika Hernando como llamar a la Sociedad de Ciencias Aranzadi. La familia suele recibir una documentación de la mano del Gobierno Vasco con los informes técnicos que hacemos nosotros. Si existen familias que han oído que al aitona lo mandaron al Valle de los Caídos y tal y cual, no tienen más que hacernos la consulta.

Ya más allá de este caso concreto, ¿cómo van la CAV y Navarra en ese trabajo de recuperación de la memoria histórica?

-Aquí está mucho mejor que en cualquier otro sitio de España gracias a ese programa abierto con su financiación y medios técnicos-humanos. Hace dos semanas entregamos en el Instituto de la Memoria Gogora la documentación generada en estos 13 años. En otros sitios ni se ha pensado aún. Hay universidades, departamentos de Historia Contemporánea muy cualificados, pero el atender al ciudadano como se hace aquí, salvo el Memorial Democràtic de Catalunya, no se hace. El recoger un vídeo, papeles, el encontrar una fosa, hacer el análisis de ADN y demás está coordinado, no está perdido en los años y en las administraciones. Lo tenemos todo tan digitalizado que resulta fácil depositarlo en Gogora. Cuando vamos a otra comunidad autónoma porque nos llaman, entre otras razones porque hay ciudadanos vascos que tienen a familiares enterrados, el desamparo es absoluto. Está cambiando, pero hemos tenido experiencias muy tristes por la falta de comprensión de autoridades locales o regionales.

Cuando concluyen un trabajo de décadas de esa familia que busca a su aitona, ¿qué les dicen los familiares?

-Lo que ocurrió, sin ir más lejos, el domingo pasado en Mendata, Bizkaia. Entregamos el cuerpo de una persona identificada y estaban sus sobrinas. Boh, una emoción… Siempre supieron que su tío había desaparecido, que estaba en un sitio al que ellas iban periódicamente a imaginarse el punto exacto y a soñar con la injusticia… hasta que lo hemos resuelto, porque tuvimos suerte de que apareció y se identificó bien. El acto de homenaje, hecho en el Ayuntamiento y donde hablan el alcalde que apoya la idea y el portavoz del Gobierno Vasco, tiene una fuerza que el que no la ha visto no la puede imaginar. Hoy mismo habrá otro acto en Cáseda que llenará de gente la plaza del pueblo. El que no lo vea, que vaya y comprenda la bondad de una iniciativa y la emoción para las familias que ven confirmada con tinte oficial de expertos e instituciones una historia que siempre habían escuchado. Eso, ni divide a los ciudadanos ni reabre heridas. Consolida los valores democráticos y ensancha el discurso de los Derechos Humanos. El que no lo vea así tiene un problema

¿En todo caso sería al revés?

-Absolutamente. El que fue profesor en la Universidad de Deusto y que hoy trabaja con nosotros, Paco Ferrándiz, formó como antropólogo social parte del equipo que analizó el Valle y estudia cómo los medios dan las noticias, por qué hay prensa que no las da, por qué otros se meten más, cómo se maneja esto de los partidos políticos… Tenemos medido el efecto de cierre de heridas cuando las familias ven esta cuestión casi como producto de una normalidad en el tiempo actual. Está tan claro que está estudiado y publicado, lo que no quita para que algún irresponsable, sin tener ni idea, termine diciendo que divide a los ciudadanos. Pero ¿de qué está hablando?

http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2016/05/14/politica/hay-montanas-de-huesos-en-alguna-capilla-del-valle-de-los-caidos-y-buscar-es-una-tarea-dificilisima 

13-paco_4295_1EL Antropólogo forense, Paco Etxeberria (RUBEN PLAZA)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: